26 mar. 2015

Yo quiero mi monumento, y vos?

Un hombre hace muchos años tuvo su día de furia... Resulta que este hombre era un polaco inmigrante, un peón de campo que había venido a la Argentina tratando de buscar un mejor futuro, y claro, trabajó siempre en el campo. La cuestión que luego de años de aportes y cumplida la edad para jubilarse, era la época de Onganía, comenzó a hacer los tramites jubilatorios en lo que entonces era la Caja de Previsión Social Rural, acá, sobre la Av. Corrientes estaba... resulta que ahí, en la caja, había una empleada que le hizo la vida imposible. El hombre era tosco, humilde y de muy pocas palabras, aún mezclaba el castellano con su lengua natal, entonces le costaba entender y darse a entender. Y esta empleada lo boludeó y se burló tanto a causa de sus limitaciones, que lo hizo pasar por todo el papelerío habido y por haber, y cada vez que este hombre iba a verla, ella le decía que le faltaba, como el viejo skech, un papel. Cuando el hombre confundido le preguntaba cuál, ella lo mandaba a hacer trámites inútiles a oficinas más inútiles todavía, que nada tenían que ver y donde los empleados lo miraban con sorpresa al principio y cuando por fin le entendían, le decían que ahí no era, que en esa oficina no hacían jubilaciones. Un buen día el hombre fue a la caja y sin decir ni mu  le vació la escopeta en la cabeza de la empleada. El hombre fue preso, claro, pero mira si estarán mal las cosas, que le pusieron una placa conmemorativa a ella cuando el que debería tener un monumento es él! Salió en las noticias de aquellos años....No estoy seguro si era ucraniano o polaco.... el hombre hizo justicia.
Esto me sabe contar el viejo cuando me ve sobre el escritorio protestando contra la burocracia argentina y llenando formularios y otras estupideces para presentar en alguna dependencia pública ante un empleado con el dedo deformado de tanto sujetar la taza de café... y yo le digo que quiero averiguar qué dice esa placa, que el viejo dice que ahora es no sé que dependencia pública, pero que antes ahí funcionaba la caja y que la placa sigue estando, y yo le digo que vaya y me traiga una foto...
Ahora me pregunto, la mina murió por qué? en cumplimiento del no deber? por desobediencia debida? por ser gastamanga de escritorio? o por su soberana hijaputez?
Cada vez que el viejo me ve protestando me cuenta la historia, y siempre le digo mientras voy de salida cargando papeles: Algún día voy a tener mi placa... vayan juntando llaves.